Lo cierto es, que no espero que lo entiendas. Es demasiado complicado para la empatía, incluso para la tuya. Es como el conjunto de células que me constituyen, como todas las gotas que forman el agua. Por eso se conserva el vaivén, fluyes, corres en mí como si de aire se tratara. Así húndete en mis sentidos, te lo pido, te lo ruego. En el fondo, adhierete, no te despegues. Mírame mientras que todo lo demás cobra el mismo sentido que pierde, mientras todo el mundo se crea, se destruye o cambia, mientras todo rueda como tú lo haces junto a mi, girando.. girando..
Agárrate fuerte, no te sueltes ni un segundo, aférrate bien.
Suspira y susurra, y mírame, y entiende.
Toma consciencia de lo mucho, de lo todo, de lo infinito.
Y por último, cierra los ojos.
Y abrázame.

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