
Te conocí por el destino, sí, el destino. Entre a una clase en un país nuevo, con gente totalmente extraña para mi y el destino me sentó al lado tuya. Tienes algo que me hizo fijarme en ti desde el primer momento, nunca he sabido el qué. Durante el tiempo que coincidimos te "odiaba"; eras arrogante, siempre te metías conmigo y yo siempre salía perdiendo (odio salir perdiendo). Tuvimos un feeling especial, me sentía yo misma cuando estaba contigo, pero no supe darme cuenta de eso al principio, te conocía de escasas semanas y al fin y al cabo nunca te volvería a ver. Curiosamente, creo que fuiste la persona con la que menos tiempo pasé y eres con la que más relación tengo ahora. Nunca te volvería a ver, nunca te volvería a ver, nunca te volvería a ver... MENTIRA. Un año después, en un lugar diferente tú y yo nos volvimos a encontrar. Los dos estábamos cambiados pero el tiempo no había pasado entre nosotros. Es increíble la sensación de estar con alguien que no ves desde hace siglos y que la relación siga igual, que todo siga igual... tú y yo insultándonos, tú haciendo mis trabajos, yo riéndome de ti, tú y yo en Camden Town, hablando, hablando, hablando... Descubrí la sensación de mirar a alguien a los ojos y que se parase el mundo. Un día, un reencuentro, otra despedida. Otra vez miles de kilómetros separándonos de nuevo. Aunque siempre haya negado cualquier afecto hacia ti, lo tengo; eres algo especial...pero nunca me habría imaginado lo mismo por tu parte, siempre tan de mantener las distancias. Ahora lo sé, y creo que las palabras que me dedicaste hace unos días me han cambiado, y a la vez me hacen preguntarme, ¿cómo alguien puede llegar a demostrarme tanto viviendo tan lejos y sin embargo, la persona que tengo a mi lado no? Me has abierto los ojos, creo que ahora sé lo que quiero. Si vivieses aquí sería perfecto, pero me da igual la distancia si cuando volvamos a vernos todo sigue igual, porque eso es lo que quiero. Me he dado cuenta de que pase lo que pase siempre nos tendremos el uno al otro, de alguna manera. Ojalá hubiésemos arriesgado aquel día en Londres, pero de todas maneras tenerte me hace feliz, muy feliz.